Todo corazón pertenece a la naturaleza. Como este corazón hecho de conchas, cristales de mar y un jazmín. Hoy día es más frecuente oír hablar de infartos, insuficiencias cardiacas y trasplantes, que de corazones floridos, generosos y amantes.

Mientras el artista recogía sus piezas en la playa y en el jardín, para sumergirse después plenamente en crear, su corazón latía acompasadamente. Se liberaba de las presiones estresantes del entorno. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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