Nace un hermoso roble con tres gruesos troncos. Las ramas no han tenido que competir. Simplemente encontraron su espacio y juntos formaron una perfecta copa redonda. Durante años. Cuando lo visito, uno de los troncos y todas sus ramas murieron. Otro mantiene algunas ramas verdes. El tercero está fuerte, vivo y vigoroso. Así pasa en las camadas de mamíferos y en los nidos de pájaros. En las familias y en la vida misma.

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