Medio siglo fui buscando,

eterno Buscador insatisfecho,

orgulloso de buscar entre adoquines.

Pasados los cincuenta,

ufano me creí Encontrador,

sin indagar siempre hallaba,

hasta el día de descubrirme Buscado.

Había sido sigilosamente seguido

toda la vida, desde el día que nací,

y así fue mi historia del Encontrado.

Disfruto de buscarme y encontrarme ahora,

jugando a un quimérico escondite

de cartas marcadas y consabido final.

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar